martes, 23 de febrero de 2010

Antecedentes



La danza, el teatro y la música se utilizaban como rituales mágicos, religiosos y tribales que luego dieron lugar a espectáculos de divertimento. El ser humano , a través de los siglos, ha utilizado la danza como forma de liberación de sus tensiones emocionales, traduciendo con la ayuda de su cuerpo el amor, la alegría y la pena, en una forma de danza (Miranda, 1990). De esta forma de expresión natural y espontánea se evolucionó hacia otras técnicas más elaboradas y codificadas donde se cuestiona esa “expresión”. El nuevo interés por recuperar ese movimiento espontáneo, natural y otra concepción del cuerpo, cimentaron las bases de lo que hoy denominamos Expresión Corporal.
La Expresión Corporal es un lenguaje común a todas las personas, es una de las formas más universales de comunicación y comprensión entre los seres humanos.
La Expresión Corporal, inmersa en el ámbito educativo, pretende que el alumno/a tome conciencia de su cuerpo, de sus posibilidades expresivas, creativas y de comunicación. Con ella se debe buscar el cuerpo que siente, el cuerpo que va más allá de la plena conciencia, más allá del cuerpo que aprende de memoria. La Expresión Corporal parte del cuerpo y este es el principio y el final de nuestras vivencias emocionales.
En la actualidad, la Expresión Corporal recibe un amplio espectro de influencias (de la danza, del teatro, de la música, de la pedagogía de la psicología, de la psicomotricidad y de la gimnasia). Esto ha derivado en que el concepto que se tenga de ella dependa del enfoque desde el que se aborde su tratamiento.
Desde una orientación Pedagógico-Educativa, Santiago, entiende la Expresión Corporal como “la manifestación del propio cuerpo, y a través de él de lo que el hombre es aquí y ahora y de su estilo peculiar de relación con los otros y con el mundo” (Santiago, 1985, pp. 21)
Motos, desde una orientación Pedagógico-Educativa y Escénico-Artística, define Expresión Corporal como el “conjunto de técnicas que utilizan el cuerpo humano como elemento de lenguaje y que permiten la revelación de un contenido de naturaleza psíquica” (Motos, 1983, pp. 51). Para este autor, la Expresión Corporal es una disciplina que aúna movimiento y pensamiento, movimiento con una finalidad comunicativa que representa un acto, un estado, un sentimiento, en definitiva, el interior de una persona. Motos remarca la importancia de la Expresión Corporal como lenguaje del cuerpo, a través del cual el sujeto da a conocer su mundo interno, sus sensaciones, emociones o ideas en la comunicación con los demás.
Dentro de la orientación Escénico-Artística, desde el campo de la Danza, Fux (1976) considera que a través de la ella el individuo desarrolla no sólo su parte física sino también la psíquica; la danza libera tensiones y produce alegría. Esta visión de la danza también la encontramos en la Expresión Corporal que se trabaja en el ámbito de la Educación Física. Así por ejemplo, Glaría (2002) desde una orientación Pedagógico-Educativa creen que uno de los objetivos principales de la misma, ya sea Danza Jazz, Contemporánea o Popular, es desarrollar los recursos expresivos del cuerpo y del movimiento para comunicar sensaciones, ideas y estados de ánimo, así como una forma de divertirse.
Desde una orientación Psicológico-Terapéutica, Berge, especialista en danza, considera que:

“la Expresión Corporal nos hace tomar conciencia de inmensas nostalgias que hemos relegado a lo más profundo de nosotros mismos. Moverse libremente supone expresar nuestros sentimientos más ocultos, hacer compartir lo que pensamos, pero que no sabemos expresar, reencontrar el contacto con la naturaleza y con el otro, darnos cuenta un poco de nuestra necesidad de autenticidad” (Berge, 1985, pp.105).

Para esta autora, la Expresión Corporal ayuda a conocer quiénes somos y cómo somos, teniendo en cuenta las influencias del pasado, ya que quedan impresas en el propio cuerpo. Al igual que los autores de la orientación Pedagógico-Educativa, destaca el valor de esta en la comunicación con los demás.
También desde el ámbito de la Educación Física, pero con una orientación Psicomotriz, Lapierrre y Aucouturier consideran que: “a través de la forma de moverse de nuestros alumnos y alumnas, podemos hacernos una idea de sus emociones inconscientes, ya que muchas veces, se revelan a través de su expresión simbólica” (Lapierrey Aucouturier, 1985). Una alteración por ejemplo a nivel motriz (mala organización espacio temporal) tiene su origen en algún problema afectivo.

En resumen, se podría coincidir en que la capacidad de comunicación mejora mediante la simbolización de estados de ánimo, sentimientos, etc., que nos ayudan a comprendernos a nosotros mismos y a los demás y de esta forma mejorar la comunicación con nosotros mismos y con los que nos rodean. La Expresión Corporal nos permite encontrar mediante el estudio y la profundización del empleo del cuerpo un lenguaje propio.

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